Mariano Soto

Entre la pintura, la tinta y la enseñanza.

Licenciado en Bellas Artes por la Universitat de Barcelona (1988–1993, título expedido en 1994), mi trayectoria combina la formación artística occidental con la investigación de la pintura oriental. Desde 2005 estudio y practico la pintura china junto al maestro Li Chi Pang, en Madrid.

Entre 2007 y 2015 desarrollé mi actividad artística y docente en España, con especial presencia en Mallorca. En 2009 fundé y dirigí la Galería Fondamenta, en Palma de Mallorca.

En octubre de 2015 inicié una nueva etapa en México, donde vivo entre Ciudad de México (Roma Norte) y Murcia. Desde entonces he desarrollado proyectos artísticos, editoriales y educativos que ponen en relación la pintura china y el sumi-e con referencias mexicanas.

En 2019 participé en la exposición internacional conjunta de caligrafía y pintura china celebrada en Pekín, donde presenté el proyecto Inkmotional Landscapes. Ese mismo año fui nombrado consejero y artista invitado de la International Chinese Calligraphy & Chinese Ink Painting Association, con sede en Japón.

En 2023 participé en el proyecto De tinta y papel, en el CENART, junto a Miriam Puente. En febrero de 2024 presenté El Tao del pincel en el Aula Magna José Vasconcelos. En febrero de 2026, Alma de bambú, corazón de nopal.

1988–1993Licenciatura en Bellas Artes, Universitat de Barcelona (título 1994)
Desde 2005Pintura china junto al maestro Li Chi Pang, Madrid
2007–2015Actividad artística y docente en España, principalmente en Mallorca
2009Fundación y dirección de la Galería Fondamenta, Palma de Mallorca
Oct. 2015Inicio de la etapa mexicana
2019Exposición internacional de caligrafía y pintura china, Pekín — Inkmotional Landscapes
Jun. 2019Consejero y artista invitado, International Chinese Calligraphy & Chinese Ink Painting Association (Japón)
2023De tinta y papel, CENART, con Miriam Puente
Feb. 2024El Tao del pincel, Aula Magna José Vasconcelos
Feb. 2026Alma de bambú, corazón de nopal

En primera persona

Y de esto vivo desde hace más de dos décadas: dando clase, viajando, llenando papel de tinta con gente que empieza de cero.

No porque lo planeara. La vida me llevó ahí a empujones. Pero… ¿a quién no?

No llegué hasta aquí por un camino fácil. Pasé seis años sin poder acercarme a un pincel.

Seis años mirando mis lienzos en blanco, sin saber cómo acercarme a ellos. Pura ansiedad.

Un día encontré un manual de pintura china en el escaparate de una tienda, de casualidad, y bueno… ni yo me imaginaba que eso iba a cambiar mi vida. Pero así fue. Y qué bueno.

Desde entonces no he parado.

He visto pasar a cientos de alumnos por mi mesa, y siempre llego a la misma conclusión, la que de verdad importa…

No hacen falta materiales perfectos, ni talento de nacimiento, ni la vida resuelta.

Pues no.

Hace falta sentarse, mancharse un poco las manos de tinta y ver qué sale.

Y de que sale, sale. Créeme.

Ah, y por si tienes dudas, te digo una cosa… una vez aprobé una asignatura de pintura presentando zapatos fritos en vez de un cuadro.

De los zapatos fritos a veinte años enseñando pintura china hay un camino entero.

Ver la obra que ha salido de ese camino →